Visualizando la Anatomía: Un Legado de Cera y la Innovación Digital

En mi reciente visita a la exposición de Modelos de Cera Anatómica y Patológica «Luigi Cattaneo» en el Instituto de Anatomía de Bolonia, Italia, me vi inmersa en un fascinante viaje a los inicios de la representación del cuerpo humano con fines científicos y de estudio. Esta experiencia me brindó una perspectiva única sobre la evolución de las técnicas de visualización anatómica y me permitió trazar un paralelismo entre el trabajo de los ceroplastas del siglo XVIII y mi propias técnicas y herramientas como ilustradora científica médica.

La Cera como Vehículo de Conocimiento Anatómico:
Desde Italia, la cuna de la anatomía moderna, el uso de modelos de cera con fines anatómicos se propagó por toda Europa, estableciendo en Bolonia y Florencia los primeros centros de producción durante el siglo XVIII. La cera, con sus singulares atributos de maleabilidad, su notable parecido con la textura de la piel humana, se erigió como un material predilecto para la creación de modelos de anatomía normal y diversas patologías.
Los modelos se creaban a partir de disecciones de cadáveres, utilizando cera maleable coloreada y, a veces, moldes de yeso aplicados sobre estructuras de hierro o sobre esqueletos reales.
Estos modelos de cera desempeñaron un papel crucial como sustitutos de las disecciones reales, superando las limitaciones impuestas por la descomposición de los cadáveres y permitiendo a los estudiantes de medicina explorar la complejidad de la anatomía sin los riesgos inherentes al tratamiento de pacientes vivos.


Arte y Ciencia:
La necesidad de presentar a los estudiantes la intrincada realidad del cuerpo humano y sus patologías con el máximo realismo posible impulsó a los científicos del siglo XVIII a buscar la colaboración de artistas.
Esta sinergia entre anatomistas y artistas dio como resultado la creación de representaciones anatómicas, tanto en forma de ilustración (las presentes en “De humani corporis fabrica” de Vesalio, por ejemplo) como en modelos tridimensionales (como los modelos presentes en esta exposición, creados por Clemente Susini, Giuseppe y Cesare Bettini, entre otros) que trascendieron el mero valor científico para alcanzar también el valor estético.

Con nuevas herramientas, nuevas técnicas:
Como ilustradora científica médica, colaboro estrechamente con médicos, investigadores y profesionales de la salud para desarrollar visualizaciones que faciliten la comprensión de la anatomía, la fisiología, las patologías y los tratamientos médicos.
Si bien las técnicas y herramientas han evolucionado significativamente, el objetivo fundamental sigue siendo el mismo: crear representaciones visuales que sirvan como puentes entre la ciencia y el espectador. En mi caso, utilizo varios softwares de ilustración digital (vectorial o ráster), sin perder de vista la importancia de sintetizar y representar mis ideas con el lápiz sobre el papel (o el boli sobre la servilleta).
A día de hoy, la ilustración científica médica combinada con el diseño gráfico, nos permite crear diagramas, infografías y describir procesos complejos de una forma clara y accesible que, con las nuevas herramientas digitales, consumen menos recursos y menos tiempo de producción, permiten reproducir las ilustraciones en un gran numero de medios, tanto impresos como digitales, se pueden editar fácilmente e también animar, haciendo llegar la información a grandes audiencias alrededor del globo.

En la actualidad, la ilustración científica médica continúa desempeñando un papel esencial en la educación, la investigación y la práctica clínica. Al igual que los modelos de cera en su tiempo, las visualizaciones contemporáneas permiten a los profesionales de la salud y al público en general adentrarse en la complejidad del cuerpo humano y comprender los procesos biológicos que lo rigen.

