Ilustración de portadas para los libros “La Catedral del Mar” y “Los Herederos de la Tierra”
A veces hago algunas pequeñas incursiones fuera del camino de la ilustración científica, ya sea porque me gusta el objetivo del proyecto, la temática o la técnica y proceso de la ilustración.
En este caso fue una combinación de todas estas razones que me llevó aceptar dibujar esta interpretación de la ciudad de Barcelona en el Sig. XIV, para las portadas de los libros (DEBOLSILLO) “La Catedral del Mar” y “Los Herederos de la Tierra” de Ildefonso Falcones.
El requisito de la editora es que la ilustración de la ciudad debería ser en una perspectiva aérea, con vistas en dirección al mar, simulando la técnica de grabado, con tinta negra, que me encanta!!
La misma ilustración debería tener continuidad de la portada del primer libro a la portada del segundo, donde en un caso se destacaría la basílica de Santa Maria del Mar, y en el otro el edificio de las Atarazanas Reales.
Aquí el gran reto está, claramente, en la falta de imagenes de referencia de la ciudad de Barcelona en el sig. XIV con la perspectiva deseada, siendo que el único recurso que tenía eran algunos planos de esas fechas, mapas y ilustraciones con otros puntos de vista. Para este proyecto también me ha ayudado mucho el mapa de la primera edición del libro, que me ayudaba a visualizar cómo era la ciudad.
El otro reto, no menos complicado, era el de dibujar todos los edificios y muralla de la ciudad con una perspectiva y encuadre correctos, para lo cual sería ideal tener una maqueta tridimensional de la ciudad. A falta de habilidades en modelado 3D digital, me he arremangado para hacer aquella técnica que no hacía desde que era niña: jugar con un bloque de plastilina!!
Con la ayuda del mapa del libro, me tomé el tiempo para construir toda la ciudad bloque a bloque, buscando documentación de los planos de la ciudad, los planos de la Basílica de Santa María del Mar y de las Drassanes Reials de ese siglo. ¡Esta fue la parte más difícil y la más divertida a la vez!
Terminada la maqueta, hecha con masilla FIMO blanca, fue una cuestión de colocarle un fondo blanco y tomarle varias fotos para encontrar el punto de vista que mejor encajaba en las portadas. Usando esa fotografía como base, fue mucho más fácil hacer el dibujo con el estilo de grabado (con técnica digital), añadiendo texturas, ventanas, puertas, arboles, cultivos, barcos, rios, olas…
Crear esta ilustración fue un reto y a la vez un disfrute enorme, y es con una gran ilusión que veo mis ilustraciones en estas novelas históricas que te mantienen atrapada de curiosidad desde la primera a la ultima página.